
Comer de manera equilibrada es un reto para quienes trabajan muchas horas fuera de casa. El cansancio, la falta de planificación y la tentación de la comida rápida pueden hacer que sea difícil mantener hábitos saludables. Sin embargo, con un poco de organización, comer bien a diario es totalmente posible.
- Planifica tus comidas los fines de semana
Dedicar 30 minutos a planificar tus comidas te ahorra tiempo y decisiones durante la semana. Decide qué vas a desayunar, comer y cenar. Esto también te evita comprar comida de más. - Meal prep: cocina una vez, come varias veces
Preparar varias raciones de arroz, pasta integral, verduras al horno, pollo o legumbres te permite tener siempre opciones listas. Combinarlas cada día es fácil y rápido. - Lleva snacks saludables
El hambre entre horas es lo que más nos hace caer en opciones poco saludables. Llevar nueces, fruta, barritas saludables o yogur te mantiene saciado y evita compras impulsivas. - No te saltes el desayuno
Un desayuno equilibrado —proteína, carbohidratos y fruta— te da energía para iniciar el día y evita bajones a media mañana. - Evita bebidas azucaradas
Aunque parezcan inofensivas, aumentan el consumo de azúcar sin darte sensación de saciedad. El agua o infusiones son mejores opciones para mantenerte hidratado sin calorías extra.
Organizar tu alimentación es una inversión que mejora tu calidad de vida, tu energía y tu productividad en el trabajo.